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Columna vertebral como eje energético trasdimensional de nuestra existencia

Recuerda que las emociones son energía y esa energía fluye y circula a través de distintos canales en nuestro cuerpo, pero el eje de toda esta estructura es nuestra columna vertebral.

Por ello nuestra columna vertebral va adquiriendo diversas posturas, encorvándose en algunos casos o deformándose en otros, pareciera ser que el hecho de que la columna vertebral se deforme con la edad es algo normal, pero en realidad no lo es, más bien es un reflejo del mal manejo de la nuestra energía. Nuestros músculos, tendones y ligamentos responden a este movimiento energético retorciendo nuestro eje vertebral.

Vivimos desconectados de la realidad, llenos de miedo, culpas y demás emociones que nos limitan y nos impiden conectar con nuestra esencia, este proceso lo resiente nuestro cuerpo y en especial nuestra columna vertebral.

Junto con nuestra columna vertebral, nuestros dientes forman parte de una estructura energética que le da soporte a nuestra existencia. Pudiéramos decir que en cierta forma pertenece o existe en otras dimensiones, es decir, está en contacto directo con ellas y resiente o carga toda la energía-información que proviene de ellas.

No obstante, este proceso se ve bloqueado o entorpecido por nuestros bloqueos emocionales. En la media en la que nuestra mente y energía y por consecuencia nuestro sistema energético, este ocupado con las cosas de esta dimensión, dicha energía no fluirá libremente por el mismo.

En alguna parte de nuestra columna aparece un bloqueo emocional, en ese punto la columna se sobrecarga y el cuerpo físico en ese punto lo resiente y refleja hacia todos los puntos del cuerpo relacionados con ese punto energético. Lo resienten también los hombros, codos, las muñecas y los dedos de las manos, estos se pueden sentir cansados, pesados o experimentar dolor o adormecimiento.

Es decir, le energía no logrará ascender por nuestra columna, para conectar con otros planos y dimensiones, recibiendo y canalizando energía de diversos planos, sino que ante dichos bloqueos la energía se desvía hacia otros centros de nuestro cuerpo físico, muy normalmente hacia el centro sexual, donde la energía se concentra y capta la atención de nuestra mente y de nuestro cuerpo, limitándose nuestra existencia a la experiencia sexual. Así la vida del ser humano transita sólo en torno a la experiencia sexual, sobredimensionándola o reprimiéndola por completo.

En la medida en la que esos bloqueos emocionales son liberados, la energía fluye libremente por nuestra columna, permitiendo que esta cumpla plenamente su función como eje energético trasdimensional.

Lo que quiere decir que nuestra existencia consciente no se limita a este plano y dimensión, sino que adquirimos conciencia de nuestra existencia extra temporal y extra dimensional. Esto es, que existimos en un mismo tiempo y espacio en todos los planos y dimensiones.

Ante ello la ilusión de la separación desaparece. Desaparece también la idea de huir de este mundo o del momento presente para buscar “estar bien”, pues el aquí y el ahora es lo único que existe.

La energía-información fluye libremente entre las dimensiones y planos y podemos libremente conectarnos con la REALIDAD, que vas más allá de nuestro concepto mental humano de lo que es.

El ser humano es sólo una fase más de la existencia, no es el principio ni el fin, es sólo una etapa más, esta verdad por si sola debe liberarte de todo el sufrimiento que puedas estar experimentando en tu vida diaria.

Los dientes y encías son fusibles en este movimiento energético trasdimensional. La falta de dientes sólo refleja el manejo incorrecto de la energía, derivado de los bloqueos emocionales de la infancia; sin embargo, en nada incapacita al ser humano para vivir en plenitud su experiencia.

No importa cuántos dientes pierdas o no tengas, mientras tengas tu estructura corporal intacta, es decir, mientras tengas “cuerpo” esta experiencia puede cumplir completamente su función.

La energía se detiene, disminuye su velocidad, se dispersa al bajar por planos y dimensiones menos sutiles. Menos sutiles quiere decir planos y dimensiones en los que la voluntad no está enfocada sino dispersa, por eso la voluntad del ser humano fluctúa, es decir, un día está convencido de algo y al otro piensa, siente o quiere todo lo contrario. La experiencia humana puede parecer desagradable por este proceso.

Pero esto es normal, es resultado de la forma en la que está estructurada la realidad en la que viven, que permite cosas deseadas y tiene ciertos efectos secundarios. Esto no es un problema.

Cuando los bloqueos emocionales son liberados, la energía fluye libremente por nuestro eje trasdimensional, desaparece también el efecto generado por la distorsión en la voluntad humana.

La energía que fluye por nuestro eje trasdimensional y que nos permite experimentar nuestra existencia como seres multidimensionales de manera consciente, es lo que en esta realidad se conoce como la “PAZ”.

Buscar conectar de manera consciente con esta energía, permite al ser humano alcanzar los mayores estándares de bienestar en su experiencia en esta realidad.

La PAZ es una energía de color blanco plateado, de un ancho de banda muy especial, es una energía-frecuencia que “viene”, está, se encuentra, en la REALIDAD, más allá de todas las dimensiones y planos de su existencia, por eso los seres humanos batallan tanto para conectar con ella.

En resumen, conectando con esta energía “PAZ” se libera la mente de la ilusión del sufrimiento y tomamos plena conciencia de nuestra naturaleza y existencia como seres multidimensionales, dotados de una estructura corporal (columna vertebral, dientes y encías) que es reflejo de la REALIDAD.

 

Alejandro Sánchez M

Regreso al Corazón

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